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miércoles, 1 de julio de 2015

La mejor estación

¿Es el verano el mejor momento del año?  Ummmm, no lo sé. Pero, al menos, sí es cierto que esta estación nos brinda la oportunidad de mirar con otros ojos lo que nos rodea, descansar de la rutina y renovarnos un poco a nosotros mismos. Por eso hoy he querido traeros una pequeña muestra de la obra de Olga Kvasha (Lutsk, 1976), una artista ucraniana a la que descubrí hace tiempo en uno de mis paseos virtuales.
Siempre me han gustado las láminas de botánica y de niña disfrutaba mucho con los libros de cuentos cuyas ilustraciones retrataban el paisaje con detalle, en las que se podían distinguir diversos tipos de flores y la forma de las hojas de los árboles. Todavía ahora puedo pasar horas entrenida con ese tipo de dibujos y por eso me encantan los cuentos ilustrados por Angela Barrett, aunque sean de un virtuosismo que a algunos les parece pasado de moda. Las pinturas de Olga, como las ilustraciones de la gran artista inglesa,  invitan a detenerse y a observar y eso supone un buen entrenamiento para la vida.
     
Olga Kvasha, THE SUN

Olga Kvasha, APPLES ON THE GRASS

Flores en primavera, la luna en otoño, una brisa fresca en verano, nieve en invierno. Si tu mente no está ocupada de cosas innecesarias, ésta es la mejor estación de tu vida.
Olga Kvasha, AUTUMN IN MY TOWN
 
Olga Kvasha, A WINTER SHELTER

viernes, 13 de marzo de 2015

Atrapasueños

Hoy, 13 de marzo, es el Día Mundial del Sueño, una jornada que pienso que se debería poder celebrar todos los años quedándonos en la cama hasta las 11. Otra cosa que se me ocurre es que cierto tipo de insomnio quizás mejoraría tratándonos a diario con el respeto debido, esto es, acostándonos a una hora razonable y leyendo en la cama un cuento con final feliz (soy de la opinión de que la magia de los cuentos opera a cualquier edad y creo que, si das con la historia adecuada, la campeona mundial de mantenerse despierta que hay en nosotros se tranquiliza bastante). Además, claro, nunca viene mal disponer de un talismán para adentrarnos en el reino de los sueños: 

Ilustración de Budi Satria Kwan
"Phil Lane, el chamán de los sioux de Lakota y psicólogo, nos cuenta una historia sobre un grupo de criminales convictos con los que estaba trabajando mediante la utilización de ceremonias tradicionales sagradas. Tal y como lo recuerdo, durante una ceremonia en la choza del sudor (Inipi), los prisioneros le oyeron rezar por su hijo de ocho años, que había estado padeciendo pesadillas desde que él y su esposa se habían separado. Cada uno de estos hombres sabía demasiado bien lo que significaba tener miedo durante la noche. A la semana siguiente le dieron a Phil un talismán protector para su hijo, un collar medicinal fabricado según el estilo de diseño navajo. Normalmente estaban tallados en turquesa y plata, éste en concreto estaba fabricado con conchas estriadas sin color donadas por los guardianes de los prisioneros. Cada hombre rezó sobre ella, imbuyéndola con su propio voto personal para que protegiera al pequeño hijo de su jefe espiritual durante las horas de sueño, y allí pudiera aprender a ser un hombre fuerte y amoroso. El chiquillo lo colgó en su cama y sus pesadillas cesaron. Así de fácil. En su imaginación tenía a los hombres más rudos protegiéndole contra los demonios de la noche. (...)".  (Kathryn L. Robin, La limpieza espiritual del hogar, Ediciones Obelisco, 2003, pág. 185-186).

Ilustración de Angela Barrett para Snow white de Josephine Poole (1993)
Otro truquillo que podéis usar si no disponéis de vuestro propio grupo de amigos fuera de la ley y con conocimientos de chamanismo, es hacer algo que hacen muchas protagonistas de los cuentos tradicionales: peinarse antes de ir a la cama. El simbolismo de desenradarse el pelo es evidente: con un peine de púas, quietud y perseverancia, nos desenredamos las ideas, ésas que nos atormentan hasta el punto de no dejarnos descansar. Siete u ocho minutos de cepillado diario pueden significar una gran diferencia. Eso no es vanidad, es meditación.
Pero debemos hacerlo nosotras mismas, sin "ayudas" ni interferencias. A Gerda, la protagonista de La Reina de las Nieves, el cuento de Hans Christian Andersen, la peina una hechicera y sus cabellos se ensortijan. Está guapa, pero está confusa y casi se olvida de su objetivo. A Blancanieves, en versiones antiguas del cuento, la madrastra le regala un peine envenenado que intoxica su melena hasta dejar a la muchacha "como muerta".  El sueño reparador es el que llega cuando escuchamos nuestra verdad y nos mantenemos fieles a nuestro propósito.  Al menos, eso es lo que nos dicen los cuentos.

Ilustración de Jimmy Liao  para
La campeona mundial de mantenerse despierta 
Además, La campeona mundial de mantenerse despierta (Barbara Fiore Editora, 2011) que menciono más arriba -un álbum encantador para niños de entre 5 y 8 años, ilustrado por Jimmy Liao y escrito por Sean Taylor- , nos proporciona otra clave interesante para quienes albergan un insomne irredento en su interior: a veces no nos dormimos porque la noche es un momento precioso para entregarnos a la imaginación. Queremos y necesitamos ese espacio de libertad  que se nos hurta durante el día,  ¿por qué no permitírnoslo de vez en cuando?.  Es verdad que a la mañana siguiente estaremos cansados, pero tal vez la satisfacción de habernos dado permiso para hacer algo poco corriente nos compense.