Este cuento se lo dedico a mis alumnos, que viajan gratis por el universo infinito y más allá y luego se quejan de que pregunto en el examen "cosas que no están en el libro".
LOS AUSENTES
Una vez, después de haber recitado las Dieciocho Bendiciones, el rabí de Berditchev se dirigió a varias personas presentes en la Casa de Oración y las saludó diciéndoles: "La paz sea con vosotros", varias veces, como si acabaran de volver de un largo viaje. Cuando lo miraron sorprendidas, dijo: "¿De qué os asombráis tanto? ¿No estabais muy lejos, acaso? Tú en un mercado, y tú en un barco cargado de grano, y cuando cesó el sonido de la plegaria volvisteis, y por ello os saludo".
Martin BUBER,
Cuentos jasídicos. Los primeros maestros II, Ed. Paidós Mexicana, 1988, pág.59.
PD: No lo sé, pero me gusta pensar que a
Marta Altés, la autora de la ilustración que acompaña estas líneas, se le ocurrió la idea de
sacarle punta a lo de sacar punta un día que no estaba prestando atención en clase.