La entrada de hoy está dedicada a mi amiga Maribel, que cumple años en este día y a la que encantan los perros, los gatos y los pájaros. ![]() |
| Ilustración de Sasha Yvoylova (extraída de aquí)
LA
TORMENTA
Ahora, por el huerto blanco mi perrito
retoza,
rompe la nieve nueva
con
patas salvajes.
Corre
para aquí, corre para allá, exaltado,
casi
sin poder parar, salta, gira
hasta
que en la nieve blanca queda escrita
en
letras grandes y exuberantes,
una
oración larga, que expresa
los
placeres del cuerpo sobre este mundo.
Oh,
yo no podría haberlo dicho mejor.
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Blog personal sobre LIJ, álbumes ilustrados, experiencias lectoras y experimentos con las palabras.
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lunes, 26 de enero de 2015
Invierno
lunes, 13 de octubre de 2014
Alles Gute, Christine Nöstlinger!
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| Christine Nöstlinger (foto procedente de http://oe1.orf.at/programm/349945) |
Hoy cumple años Christine Nöstlinger,
concretamente 78, y quiero dedicarle este post porque, de hecho, ése
fue mi primer “proyecto”. Quiero decir que cuando me propuse
desarrollar un blog sobre literatura infantil y juvenil, lo primero
que pensé fue en hablar sobre ella. Christine es una escritora
excelente que no pasa de moda; a su pericia construyendo historias,
se une un talento especial para captar el meollo del asunto y
tratarlo desde una perspectiva original, construyendo personajes con carne y con
huesos, redondos y verosímiles. Por eso esta autora, vienesa y
progresista (ambas cosas imprimen carácter y la combinación de las
dos ni te digo), es una de las razones principales por las que me ha
continuado interesando la LIJ más allá de la edad adecuada para ello. Cuando, de tanto en tanto, releo sus libros y, a pesar
de que algunos, como Filo entra en acción (1982), me los sé casi de
memoria, me sigo enganchando a ellos y pasando buenos ratos.
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| Christine con su marido, el periodista Ernst Nöstlinger (foto procedente de http://derstandard.at/1378249058367/Hauptsache-du-kannst-etwas) |
Hija de un relojero y una maestra, la
primera vocación de Christine no fue la literatura, sino el dibujo.
Estudió, de hecho, artes aplicadas y trabajó como diseñadora
gráfica. Empezó a escribir por casualidad, cuando decidió
acompañar sus ilustraciones de textos breves y éstos, finalmente,
obtuvieron mayor reconocimiento que las imágenes a las que debían
servir. Su primera obra plenamente literaria fue Los chicos del sótano mágico, aparecida en 1971 y, un año después, ya
recibió el Deutscher Jugendbuchpreis, galardón
que se entrega anualmente al mejor libro infantil publicado en
Alemania, por Me importa un pepino el rey Comino (Wir pfeifen auf den Gurkenkönig) -editado
en España por Alfaguara
en 1987-.
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| Cartel anunciador de Konrad o el niño que salió de una lata de conservas, pieza teatral basada en la novela homónima, representada por la compañía gallega Sarabela Teatro. |
La producción de
Nöstlinger es muy extensa porque, desde sus inicios, ha venido
publicando, de media, varios libros al año; además de artículos de prensa y
guiones para la radio y la televisión. De su obra para niños y
jóvenes se suelen destacar títulos como Konrad o el niño que salió de una lata de conservas
(1974), una especie de cuento
sobre un chaval perfecto que debe aprender a ser humano -e
imperfecto, claro- para encajar en el mundo real. En esta
novela, la autora parte de un presupuesto fantástico (un niño
fabricado por una empresa y que le es entregado, envasado y por
error, a una señora de lo más excéntrica), pero eso no es frecuente
en su narrativa, la cual acostumbra a inspirarse en situaciones
corrientes. A este respecto, Nöstlinger afirma: "Me gusta la fantasía, y en mis relatos hay muchos elementos fantásticos; pero es una fantasía con cierto compromiso social, que intenta ejercer influencia en el mundo, cambiarlo, ya sea a través de la utopía o de la sátira". También son muy conocidas sus series para los lectores más jóvenes sobre un niño llamado Franz y sobre una niña llamada Mini.


A mí me gusta mucho la trilogía compuesta por Una historia familiar (1981), Gretchen se preocupa (1983) y Gretchen, mi chica (1988), que en castellano fue originalmente editada por Alfagura y ahora se puede encontrar en el catálogo de la Oxford University Press. Y disfruté leyendo Mi amigo Lucki-live (1978) y Olfie y el Edipo (1984). Son obras antiguas pero que se siguen reeditando, supongo que porque los temas que tratan (las relaciones entre padres e hijos, la evolución de los roles de género tradicionales, el divorcio, los complejos, los primeros amores, la voluntad de afirmarse en un mundo adulto más bien caótico) siguen resultando interesantes para el público adolescente -véase, por ejemplo, esta crítica sobre Bonsai (1996) escrita por una muchacha de 15 años- . Además, es cierto que muchos profesores continúan recomendándolas y trabajando con ellas en el aula, ya que permiten abordar diversas cuestiones éticas desde una perspectiva más enriquecedora que, por ejemplo, los libros de Federico Moccia. Algo que me gustaría destacar de Christine Nöstlinger, aparte de su dominio del lenguaje (va directa al grano, nada de florituras, pero con una gracia especial para hallar el tono y el registro adecuado a la historia y al lector al que se dirige), es su sentido del humor para tratar cuestiones, a priori, difíciles. Las mujeres adultas que aparecen en el relato, como ha sido analizado aquí, suelen ser madres poco ejemplares, inestables como mínimo, y hay padres machistas o ausentes. Pero su retrato de los niños y adolescentes como personas que, a pesar de sus miedos, despistes e inseguridades, maduran y se responsabilizan de sí mismos, no sólo es edificante, sino también divertido. Lo observamos en el personaje de la fantasiosa Rosalinde en Rosalinde tiene ideas en la cabeza y en el de Gretchen Sackmeier, a lo largo de las novelas que protagoniza. Asimismo, me gustan sus héroes masculinos -irónicos, reflexivos, observadores, sensibles-. En ese sentido, pienso que las novelas de Christine invitan al lector a crecer. Algo así como decir: "la vida puede ser complicada, pero, si quieres ser libre, puedes movilizar tus recursos, hacerte cargo de ti mismo...y, además, disfrutar con ello ".
En fin, que me encanta Christine Nöstlinger, que espero nos siga sorprendiendo y deleitando por muchos años y que os animo a leer o releer sus libros (el niño y adolescente inadaptado que hay en nosotros seguro que lo agradece) . Y un pequeño secreto sobre mí: casi todas las contraseñas que utilizo para manejarme en la red proceden de sus obras. No digo más.
miércoles, 1 de octubre de 2014
Gianni, el único
Octubre es un mes excelente, siempre lo digo. Fue en octubre, por ejemplo, cuando nació Gianni Rodari (Omegna,1920- Roma, 1980), así que, estos días, si viviera, cumpliría 94 octubres. Esto me parece una buena excusa (aunque no hagan falta) para recordarle con uno de sus relatos más célebres:
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| Portada de Uno y siete, Gianni Rodari (atr.) y Beatrice Alemagna (iltr.) Editorial SM, 2010 |
Pero vivía también en París, se llamaba Jean, y su padre trabajaba en una fábrica de automóviles.
Pero vivía también en Berlín, y allá arriba se llamaba Kurt, y su padre era profesor de violonchelo.
Pero vivía también en Moscú, se llamaba Yuri, como Gagarin, y su padre era albañil y estudiaba matemáticas.
Pero vivía también en Nueva York, se llamaba Jimmy, y su padre tenía una gasolinera.
¿Cuántos he dicho ya? Cinco.
Me faltan dos: uno se llamaba Chu, vivía en Shangai y su padre era pescador; el último se llamaba Pablo, vivía en Buenos Aires, y su padre era pintor de brocha gorda.
Paolo, Jean, Kurt, Yuri, Jimmy, Chu y Pablo eran siete pero siempre el mismo niño que tenía ocho años, sabía ya leer y escribir y andaba en bicicleta sin apoyar las manos en el manillar.
Paolo era moreno, Jean rubio y Kurt castaño, pero eran el mismo niño.
Yuri tenía la piel blanca y Chu la piel amarilla, pero eran el mismo niño.Paolo, Jean, Kurt, Yuri, Jimmy, Chu y Pablo eran siete pero siempre el mismo niño que tenía ocho años, sabía ya leer y escribir y andaba en bicicleta sin apoyar las manos en el manillar.
Paolo era moreno, Jean rubio y Kurt castaño, pero eran el mismo niño.
Pablo veía el cine en español y Jimmy en inglés, pero eran el mismo niño y reían en el mismo idioma.
Ahora han crecido los siete, y no podrán hacerse la guerra, porque los siete son una sola persona.
Gianni Rodari, Uno y siete
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| Imagen extraída de http://vanesa-locusamoenus.blogspot.com.es/2012/04/gramatica-de-la-fantasia.html |
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| Dibujo de Gianni Rodari procedente de Archivio Caltari |
Yo he usado en muchas ocasiones las recetas de Rodari para crear relatos -por ejemplo, ésta-, tanto en clases de español para extranjeros como con alumnos adolescentes, y siempre he obtenido buenos resultados y bastantes risas. Por todo ello (ahora miro a cámara), grazie tante e auguri, caro Gianni!! ¡Seguiremos inventando!!
PD: Si os interesa saber un poco más sobre Rodari, aquí encontraréis un power-point, realizado por varios autores, que contiene información concisa y bien documentada, además de fichas sobre actividades llevadas a cabo en la escuela a partir de las propuestas didácticas del escritor italiano.
sábado, 1 de marzo de 2014
Tener una amiga pelirroja
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| "Pajaritas de papel" de Lucy Campbell |
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| Imagen procedente de http://www.neeerd.com/imagenes/albumes/a4950-charlie-brown |
Por supuesto, podríamos mencionar a la inefable Pippi Calzaslargas, pero hablarle de Pippi a una pelirroja de nuestra generación es como mentar al diablo, así que pasaremos de puntillas por este personaje. Y no creo que tampoco Teo, ese niño que va a la escuela y al zoo y se viste y se baña y tiene un perro y a quien de cada cosa que le pasa le escriben un libro, sea un ejemplo a la altura (porque Teo es pelirrojo, pero si fuera rubio, me da a mí que sería exactamente igual). Está Ron Weasley, el amigo del alma de Harry Potter a lo largo de toda la heptalogía, y su extensa familia de magos de pelo inflamado. Y también la misteriosa Little Red-Haired Girl de la está enamorado el bueno de Charlie Brown.
Ilustración de de Marie-Louise Gay de su personaje "Stella".
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En realidad, no es muy difícil encontrar personajes en la literatura infantil y juvenil con una melena de este color, porque es un rasgo distintivo que dota de carisma. Un ejemplo reciente, lo encontramos en Marisela y el pelirrojo (OQO Editora, 2011), un cuento de Geovanys García que subvierte los estereotipos de las narraciones de princesas y dragones (y que podéis regalarme, aunque no sea mi cumpleaños).
Sin embargo, hay dos personajes, uno actual y otro lejano en el tiempo, que son de ésos que te hacen plantearte seriamente correr a la peluquería más cercana y acabar con las existencias de tinte. Me refiero, por una parte, a la princesa Mérida de Brave -Pixar-Disney, 2012- y por otra a Anne of Green Gables -en español Ana, la de Tejas Verdes-, la creación de la escritora canadiense Lucy Maud Montgomery.
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| Ilustración de Gabriel Pacheco |
Sobre Brave solo diré esto: el guion es bueno. Tiene miga y no es un refrito de tópicos. En cuanto a humor y osadía, está a la altura de las producciones anteriores de Pixar y, por lo que respecta a la simbología y el contenido, no desmerece las películas clásicas de Disney (cuyo mensaje puede gustar o no, pero nadie podrá negar que dan para varios análisis sesudos).
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| Imagen procedente de http://www.turn-the-page.net/ |
Anne Shirley, por su parte, es un personaje encantador. Su autora
publicó el primero de los ocho libros que componen la saga en 1908,
pero a esta huérfana canadiense no le pesan en absoluto sus más de
100 años. La escritora Margaret Atwood afirma sentirse casi culpable de
reconocer su aprecio por esta obra “porque a mucha gente parece gustarle también" y es que es una lectura que atrapa, tengas la
edad que tengas. A mí, por ejemplo, siempre que releo algún pasaje, me sorprenden las referencias literarias que manejaba Montgomery y el poso de melancolía que impregna la historia, más allá de las divertidas peripecias que le ocurren a la protagonista.
Por último, quiero añadir que puede que ser pelirrojo no sea fácil ni lo haya sido nunca (véase: http://www.pelirrojos.org/cultura-popular-prejuicios-pelirrojos.php). La envidia es muy mala, ya se sabe, y por ser llamativo se paga siempre un peaje. Pero, como dijo Rilke - autor, por cierto, de una antología de cuentos un tanto crueles titulada Liese, la pelirroja-: "convierte tu muro en un peldaño". ¡Al aire ese pelo de fuego, Isabel!
¡A por la alegría!
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Teo
lunes, 16 de diciembre de 2013
Condicional Quentin Blake
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| Imagen extraída de http://www.davederrick.com/quentin-blake-a-hero-of-mine/ |
Cuando era niña, tenía por costumbre
“mejorar” los cuentos. Quiero decir que si, por ejemplo, el
cuento hablaba de dos niños que se perdían en el bosque, yo, con mi
caligrafía de principiante, añadía algunos detalles que al autor
se le habían pasado por alto. Algo así: "Hansel y Gretel
empezaron a caminar por el bosque frondoso... 'Y
NO FUERON AL COLEGIO', 'ERA SÁBADO', etc..." (tengo que
decir que en esa época -5/6 años- envidiaba profundamente a esos
chavales, abandonados a su suerte, que gozaban del privilegio de no
ir nunca a la escuela. Mil veces hubiera preferido yo encontrarme con
un lobo que con la señorita Mª de Lluc). Luego me daba pena haber
pintarrajeado el libro con mis observaciones. Sobre todo porque, como
mi letra era tan grande y desligada, ocupaba un montón de espacio sin
haber llegado a decir todo lo que quería (¡con lo interesantes que
eran mis finales adicionales!).
Otra manera de “mejorar” cuentos
era intervenir en las ilustraciones. Con eso era muy prudente porque
lo habitual es que los dibujos fueran “PERFECTOS”. A lo mejor le
faltaban unas flores al campo o unos volantes al vestido de la
princesa, pero no me atrevía a mucho más. Eran TAAAAAN bonitas las
imágenes...
Ahora que soy mayor me parece que a mi creatividad tanta perfección no le sentaba bien. Por eso cuando, hace unos años, en Bolonia, encontré el libro de Quentin Blake y John Cassidy Drawing for the Artistically Undiscovered (en español Dibujo para artistas por descubrir , editado por la Editorial Catapulta, 1999), lo abracé primero y lo compré después con una ilusión directamente importada de mis seis años.
Ahora que soy mayor me parece que a mi creatividad tanta perfección no le sentaba bien. Por eso cuando, hace unos años, en Bolonia, encontré el libro de Quentin Blake y John Cassidy Drawing for the Artistically Undiscovered (en español Dibujo para artistas por descubrir , editado por la Editorial Catapulta, 1999), lo abracé primero y lo compré después con una ilusión directamente importada de mis seis años.
El libro ofrece la posibilidad de completar los
dibujos de Quentin, de inventar personajes divertidos; de crear, a
partir de lo creado, algo que sólo podrías haber hecho tú...Nada
más que por este volumen, ya se podría decir que Quentin Blake (Londres, 1932) es el más completo de
todos los ilustradores que existen, porque sus dibujos no son
"PERFECTOS” (término que etimológicamente significa “acabado”)
sino “CONDICIONALES" (lo que expresa la idea de algo que se puede cambiar al infinito, sin nunca agotar su potencial).
Pero es que, además, Blake es un
dibujante realmente dotado para la simplicidad aparente (“que es el
arte de ocultar el verdadero arte”- Marie L. Shedlock dixit-). En
toda su obra se hace patente esa cualidad, además del humor, la
vitalidad y una visión positiva de la vida. Y no se me ocurre qué
mejor regalo puede otorgarnos un artista que hacernos sentir que
también nosotros podemos, que querer es poder (es falso, pero
algunas mentiras son muy hermosas).
Aquí os dejo con una pequeña muestra de su trabajo más reciente
(el cual incluye proyectos para
paredes de hospitales, museos y otros espacios públicos...¡Dibujos a tamaño natural para poder entrar en su mundo más cómodamente!):
jueves, 14 de noviembre de 2013
Paz en el mundo y bonitos vestidos
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| Imagen procedente de http://www.flickr.com/photos/stamps-selos-franco-timbre-bollos/7685962758 |
Astrid creció en una granja y parece
ser que tuvo una infancia feliz (lo cual desmiente el
tópico de que una niñez desgraciada es requisito del buen
escritor). En su juventud, en cambio, la vida se le complicó un
poco: fue madre soltera a los 18 años y las penurias económicas la obligaron a dejar por un tiempo
a su hijo con una familia de acogida. Más adelante, casada y madre
ya de dos niños, se dedicó a la escritura, labor que simultaneó
durante décadas con su trabajo como editora de libros infantiles en
Raben&Sjögren. Explico esto porque me parece admirable -e
increíble- que sacara tiempo para todo: ocuparse de su familia,
tener un trabajo y desarrollar una carrera creativa...¡ahí es nada,
Astrid!.

Astrid Lindgren escribió cuentos que se publicaban en revistas, novelas y guiones para series de televisión y si alguien quiere empezar a seguirle la pista, aquí encontrará información detallada sobre su producción y abundante bibliografía.
Por mi parte, hoy voy a dejar hablar a
otros que, como yo, también se han sentido tocados por la obra y el
talento de esta mujer. Por ejemplo, en este enlace encontraréis una
buena reseña de Los hermanos Corazón de León, un libro
menos conocido en España que otros de la autora y que, sin embargo,
me consta que deja un recuerdo imborrable en quienes lo han leído.
Trata acerca de dos hermanos que, tras su fallecimiento, se
encuentran en un lugar más allá de la muerte donde viven aventuras
y se enfrentan a un gran tirano.
Y aquí hay un comentario sobre Los
niños de Bullerbyn, una serie de libros que me encanta y me hizo
mucha compañía cuando era niña (¡qué le vamos a hacer! Yo ya nací echando de menos los paraísos perdidos).
Otro ejemplo: este artículo de Tiina Meri contiene una interesante disertación sobre por qué Pippi
Langstrump ha sido una figura de referencia para las mujeres en las
últimas décadas y ha contribuido positivamente a la causa del
feminismo.
Y, finalmente, en este texto, el autor, David
Wiles, recuerda la faceta de Lindgren, la
escritora sueca más traducida y más universalmente famosa de su
país, como creadora de opinión y mujer comprometida con unos
valores humanitarios y ecologistas.
En fin, ahora me voy a hacer otras
cosas, para ser un poquito más como Astrid y mejorar mi nivel de
eficiencia.
¡Paz en el mundo y bonitos vestidos
para todos!
Nota: Las reproducciones de sellos sin leyenda proceden de http://es.123rf.com/ (archivo de imágenes libres de derechos).
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