martes, 8 de marzo de 2016

El mapa

¡Que tengáis un día feliz, amigas! ¡No trabajéis demasiado y que os cunda mucho! 

el cielo de anna - Buscar con Google:

Anna Silivonchik, "Three Summer Months" (2007)


"Las cosas que han perdido las mujeres a lo largo de muchos siglos las pueden volver a recuperar siguiendo las sombras que arrojan. Y ya le puedes poner una vela a la Virgen de Guadalupe, pues los tesoros perdidos y robados siguen arrojando sombras sobre nuestros sueños nocturnos y nuestras ensoñaciones diurnas y también sobre los antiguos cuentos, la poesía y cualquier momento de inspiración. Las mujeres de todo el mundo —tu madre, la mía, tú y yo, tu hermana, tu amiga, nuestras hijas, todas las tribus de mujeres que todavía no conocemos— soñamos con lo que hemos perdido, con lo que surgirá del inconsciente.
Todas soñamos lo mismo en todo el mundo. Nunca nos quedamos sin el mapa.
Nunca estamos las unas sin las otras. Permanecemos unidas a través de nuestros sueños".

domingo, 6 de marzo de 2016

García Márquez, infancia y literatura

"Cuando al autor argentino Julio Cortázar le preguntaban "¿De dónde vienes?", él respondía invariablemente: "Vengo de mi infancia". Todos venimos de nuestra infancia. Y allí en la infancia hay un libro, hay una página que nos ha marcado, que nos ha iluminado o nos ha ensombrecido. Huellas profundas ya que el libro impone una comunión con el autor de la que no salimos indemnes. Mucho menos en la infancia (...). Canela (Gigliola Zecchin de Duhalde), en El desafío de editar libros para niños y jóvenes.
Ilustración de Rodrigo Avilés
  
Tal día como hoy, en 1927, nacía en Aracata (Colombia), Gabriel García Márquez. Me dan un poco de envidia las personas que todavía no han leído Cien años de soledad o El amor en los tiempos del cólera porque tienen por delante un enamoramiento pendiente, un deslumbramiento que, sí o sí, les va a llegar en cuanto se adentren en las páginas de alguna de estas novelas. A mí todavía me pasa y eso que a la familia Buendía, a Florentino Ariza y a Fermina Daza los conocí hace ya mucho tiempo. La primera vez que leí Cien años de soledad se me hizo de día leyendo en la cama; con El amor en los tiempos del cólera me pasó algo parecido: llevaba el libro a todas partes, hasta que me lo dejé olvidado en el trabajo, justo antes de un fin de semana, y tuve que sacar un ejemplar de la Biblioteca Provincial, en plan urgencia médica. García Márquez es un escritor muy grande y os lo recomiendo en todas sus manifestaciones; pero hoy, a los efectos de este blog, os dejo un pequeño video en el que "sólo" habla de la relación de su niñez con su narrativa. Y es que él también fue uno de ésos sin otra patria que la infancia.

domingo, 14 de febrero de 2016

Fin'amor

Tristan et Iseult” de Gaston Bussière (circa 1895)
"Entre tanto Tristán, Iseo y Governal se adentraron en el bosque salvaje. Durante un tiempo llevaron una vida errante, durmiendo en el suelo, cambiando cada noche de refugio. Tristán era un excelente arquero. (…) Un día, en sus correrías por el bosque, descubrieron un claro agradable y solitario. Tristán cortó ramas con su espada, Governal reunió el ramaje y construyeron dos cabañas que Iseo cubrió con hierbas y juncos. Cuando venía la noche, los amantes dormían el uno en los brazos del otro. A veces oían aullar a los lobos, otras la lluvia caía, en medio del rugido sobrecogedor del viento, de los relámpagos y de los truenos. No tenían tapices ni cojines ni ricas alfombras; dormían sobre esteras de juncos. Pero se amaban tanto que la presencia del uno hacía olvidar al otro el dolor. Su “fino amor” les hacía olvidar su dura condición de proscritos (…)"   Tristán e Iseo; Reconstrucción en lengua castellana e introducción de Alicia Yllera. Madrid, Ed. Alianza, 2000.




PD: Como cada año por estas fechas, han aparecido en el ciberespacio y más allá algunas listas de libros para  niños y jóvenes enamorados. Os enlazo ésta del blog de Adolfo Cordova, Linternas y bosques, del cual soy fan porque se nota que está hecho con mucho conocimiento y pasión desatada.

sábado, 6 de febrero de 2016

Te mando (poema deconstruido)

Hace tiempo que no enlazo en el blog nada de Luis Pescetti y, en el Mes del Amor, qué menos. Lo subo con anticipación para que podáis poner en práctica su propuesta, incluida en Unidos contra Drácula (Editorial Alfaguara, 2013) y aquí comentada por el propio autor. Me encanta este tipo. Capaz que, en una de ésas, le mando mi versión del poema a él.

 

lunes, 1 de febrero de 2016

El mes del amor

Estos días, estas semanas, escribo mucho sobre cuentos pero no en el blog, sino en el trabajo final de mi formación en Cuentoterapia. Me lo paso bien y siento que aprendo mucho. También descubro que he aprendido aún más de lo que creía a lo largo de estos tres años. Pero me da pena tener este espacio un poco abandonado, como un desván a merced de los ratones. Echo de menos pasar por aquí y compartir algo con vosotros. Hoy se me ha ocurrido esto, una cosa rapidita, porque empieza febrero y pronto será San Valentín, ese mártir que tiene más de diablo que de santo.  

"I can't belive, I found you" , ilustración de Sophie Blackall para su proyecto Missed Connections

LA MUJER PERFECTA

Nasrudín conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?
- Sí pensé -respondió Nasrudin. -En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.
Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.

Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.

- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

 

domingo, 10 de enero de 2016

El bosque en el que puede haber de todo

Little Red Riding Hood - Ilustración de Kiri Leonard

Mira: a punto estás de penetrar en el bosque.
Vas a dejar la casa blanca de la cima,
tan plácida, tan llena de música y sosiego,
y ahí te espera el bosque impenetrable.

Irremediablemente deberás cruzarlo:
el bosque que desciende por ladera escabrosa,
el bosque en que no hay nadie
y el bosque en el que puede haber de todo,
el bosque de humedades venenosas,
morada de lo negro
y de una luz que enturbia la mirada,

Entra en él con cuidado y sal sin prisas,
mas nunca se te ocurra abandonar la senda
que desciende y desciende y desciende.
Mira mucho hacia arriba y no te olvides
de que este tiempo nuestro va pasando
como la hoz por el trigo.

Allá arriba, en las ramas,
no hay luces que te cieguen si es de día.
Y si fuese de noche,
la negrura más honda la sierran faros ciertos.
Todo lo que está arriba guía siempre.

Mira, te espera el bosque impenetrable.
Recuerda que la senda que lo cruza
—la senda como río que te lleva—
debe ser dulce cauce y no boa untuosa
que repta y extravía en la maraña.
Que te guíe la música que dejas
—la música que es número y medida—
y que más alta música te saque
al fin, tras dura prueba a mar de luz.

Los silencios de fuego, Tusquets Editores, 1992

miércoles, 6 de enero de 2016

El regalo


  ¡Menos mal!...Ya pensaba que se habían olvidado de mí. Como vienen de tan lejos y como, a veces, pido cosas tan raras que no me alcanzan las palabras para definirlas con exactitud, no las tenía todas conmigo. Pero, no. No han fallado. Como siempre -  bizarros, majos y muy magos, ellos- han acertado de pleno.