domingo, 14 de febrero de 2016

Fin'amor

Tristan et Iseult” de Gaston Bussière (circa 1895)
"Entre tanto Tristán, Iseo y Governal se adentraron en el bosque salvaje. Durante un tiempo llevaron una vida errante, durmiendo en el suelo, cambiando cada noche de refugio. Tristán era un excelente arquero. (…) Un día, en sus correrías por el bosque, descubrieron un claro agradable y solitario. Tristán cortó ramas con su espada, Governal reunió el ramaje y construyeron dos cabañas que Iseo cubrió con hierbas y juncos. Cuando venía la noche, los amantes dormían el uno en los brazos del otro. A veces oían aullar a los lobos, otras la lluvia caía, en medio del rugido sobrecogedor del viento, de los relámpagos y de los truenos. No tenían tapices ni cojines ni ricas alfombras; dormían sobre esteras de juncos. Pero se amaban tanto que la presencia del uno hacía olvidar al otro el dolor. Su “fino amor” les hacía olvidar su dura condición de proscritos (…)"   Tristán e Iseo; Reconstrucción en lengua castellana e introducción de Alicia Yllera. Madrid, Ed. Alianza, 2000.




PD: Como cada año por estas fechas, han aparecido en el ciberespacio y más allá algunas listas de libros para  niños y jóvenes enamorados. Os enlazo ésta del blog de Adolfo Cordova, Linternas y bosques, del cual soy fan porque se nota que está hecho con mucho conocimiento y pasión desatada.

sábado, 6 de febrero de 2016

Te mando (poema deconstruido)

Hace tiempo que no enlazo en el blog nada de Luis Pescetti y, en el Mes del Amor, qué menos. Lo subo con anticipación para que podáis poner en práctica su propuesta, incluida en Unidos contra Drácula (Editorial Alfaguara, 2013) y aquí comentada por el propio autor. Me encanta este tipo. Capaz que, en una de ésas, le mando mi versión del poema a él.

 

lunes, 1 de febrero de 2016

El mes del amor

Estos días, estas semanas, escribo mucho sobre cuentos pero no en el blog, sino en el trabajo final de mi formación en Cuentoterapia. Me lo paso bien y siento que aprendo mucho. También descubro que he aprendido aún más de lo que creía a lo largo de estos tres años. Pero me da pena tener este espacio un poco abandonado, como un desván a merced de los ratones. Echo de menos pasar por aquí y compartir algo con vosotros. Hoy se me ha ocurrido esto, una cosa rapidita, porque empieza febrero y pronto será San Valentín, ese mártir que tiene más de diablo que de santo.  

"I can't belive, I found you" , ilustración de Sophie Blackall para su proyecto Missed Connections

LA MUJER PERFECTA

Nasrudín conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?
- Sí pensé -respondió Nasrudin. -En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.
Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.

Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.

- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.

 

domingo, 10 de enero de 2016

El bosque en el que puede haber de todo

Little Red Riding Hood - Ilustración de Kiri Leonard

Mira: a punto estás de penetrar en el bosque.
Vas a dejar la casa blanca de la cima,
tan plácida, tan llena de música y sosiego,
y ahí te espera el bosque impenetrable.

Irremediablemente deberás cruzarlo:
el bosque que desciende por ladera escabrosa,
el bosque en que no hay nadie
y el bosque en el que puede haber de todo,
el bosque de humedades venenosas,
morada de lo negro
y de una luz que enturbia la mirada,

Entra en él con cuidado y sal sin prisas,
mas nunca se te ocurra abandonar la senda
que desciende y desciende y desciende.
Mira mucho hacia arriba y no te olvides
de que este tiempo nuestro va pasando
como la hoz por el trigo.

Allá arriba, en las ramas,
no hay luces que te cieguen si es de día.
Y si fuese de noche,
la negrura más honda la sierran faros ciertos.
Todo lo que está arriba guía siempre.

Mira, te espera el bosque impenetrable.
Recuerda que la senda que lo cruza
—la senda como río que te lleva—
debe ser dulce cauce y no boa untuosa
que repta y extravía en la maraña.
Que te guíe la música que dejas
—la música que es número y medida—
y que más alta música te saque
al fin, tras dura prueba a mar de luz.

Los silencios de fuego, Tusquets Editores, 1992

miércoles, 6 de enero de 2016

El regalo


  ¡Menos mal!...Ya pensaba que se habían olvidado de mí. Como vienen de tan lejos y como, a veces, pido cosas tan raras que no me alcanzan las palabras para definirlas con exactitud, no las tenía todas conmigo. Pero, no. No han fallado. Como siempre -  bizarros, majos y muy magos, ellos- han acertado de pleno.


martes, 29 de diciembre de 2015

Cuentos para cuando dejes de fumar

Ilustración de Mariona Cabassa para Los caminos de los árboles

Este final de año estoy intentando dejar de fumar. A la vez, estoy intentando no engordar y concentrarme en escribir la memoria de mi formación en Cuentoterapia. Es mucho intentar, lo sé, pero allá vamos. La mayor parte del tiempo, no soy muy capaz de escribir. Siempre estoy por ahí; en una caminata furiosa, o bailando, o admirando belenes napolitanos o haciendo punto o pilates o lo que sea. A los fumadores que consideren que su vida es monótona y aburrida, yo les recomendaria que dejen de fumar. Todo lo que probarán, pensarán y sentirán a partir del momento en que tomen la decisión y se pongan a ello hará que sus días sean interesantes. Garantizado. Esto es intenso. Hay trampas y demonios que susurran los peores pensamientos y también determinación, recursos desconocidos y aliados que nos salen al paso. Es una aventura en toda regla.

Ilustración de Lucy Campbell
Y, en este desafío, os cuento que hay varias lecturas que me están viniendo muy bien. Clarissa Pínkola y su celebérrimo Mujeres que corren con los lobos, en primer lugar. Profundizaré en ello si algún día vuelvo a ser capaz de profundizar en algo. De momento, puedo adelantar que, además de la versión de Las zapatillas rojas incluida en el libro, El oso de la luna creciente y el minucioso análisis de esta narración hecho por la autora son una guía muy buena para lidiar con los nervios y los accesos de rabia.

También Los caminos de los árboles (Ediciones La Fragatina, 2011) de Pep Bruno (au.) y Mariona Cabassa (ilutr.). Me lo compré en un arrebato porque las ilustraciones son preciosas y el texto era justo lo que mi mente pedía en un momento de vacilación. ¿Qué se necesita para trepar a un árbol? ¿Ser muy grande? ¿Ser muy fuerte? ¡Noooo! Cada árbol es un mundo, a cada reto sus dificultades, pero algo que suele funcionar es... No, no lo digo . Así podréis descubrirlo vosotros mismos, en el cuento y en la vida. Es una cosa que tiene que ver con empaparse, con entrar de verdad en la experiencia, pero sin forzar el progreso. Todo lleva su tiempo.

Además, en mi peregrinar por las librerías (si siguiera fumando, peregrinaría menos y me perdería estos hallazgos), he encontrado un método para dejar de fumar bastante original. Lo explican Esteve PujolRafael BisquerraCarles Arbat  (Ilutr.) en El gran libro de las emociones (Editorial Parramón, 2015). Consiste en reírse mucho. Tengo que probarlo.

Finalmente, Los secretos del abuelo sapo (Editorial Norma, 1997) de Keiko Kasza es otro otro relato de nieto y abuelo que contiene algunas claves muy útiles para enfrentarse a nuestro monstruo del momento. Ya sé que, de entrada, parece muy infantil para algo tan adulto como dejar de fumar, pero es que las dificultades que tenemos para lograrlo vienen de muy lejos (de hecho, a veces se me ocurre que es bastante parecido a dejar de ser un lactante). Y, además, lo que sirve para burlar a un bicho malo, sirve para todos. Aquí os lo dejo en video:

 

Seguro que hay más cuentos apropiados para este trance. Os mantendré informados de lo que descubra y, por supuesto, agradezco vuestras aportaciones. Sería estupendo hacer entre todos una antología de cuentos para lograr dejar el tabaco y, en general, los hábitos y las rutinas que ya no queremos. Como se suele decir, lo bueno de los retos difíciles es que no son imposibles; hay que encontrar el camino que nos permita seguir avanzando y confiar en que lo conseguiremos. ¡Feliz año nuevo a todos!.

lunes, 21 de diciembre de 2015

Solsticio de invierno

Aquí os dejo un poema y una canción  para hoy, con el deseo de que no se apague nuestra luz por muy larga, fría y oscura que se presente la noche.
 
"Firefly Night",  ilustración de Taeeun Yoo.
Luciérnagas
A las cinco de la tarde
Cuando el resplandor se queda sin brillo
Y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día
Oigo el grupo bullicioso de niños
Que salen a cazar luciérnagas.

Corriendo sobre el pasto
Se dispersan entre los arbustos,
Gritan su excitación, palpan su deslumbre
Se arma un círculo alrededor de la pequeña
Que muestra la encendida cuenca de sus manos
Titilando.

Antiguo oficio humano
Este de querer apagar la luz.

¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar
la noche?


El tiempo nos ha vaciado de fulgor.
Pero la oscuridad
Sigue poblada de luciérnagas.


GIOCONDA BELLI