![]() |
“Tristan et Iseult” de Gaston Bussière (circa 1895)
PD: Como cada año por estas fechas, han aparecido en el ciberespacio y más allá algunas listas de libros para niños y jóvenes enamorados. Os enlazo ésta del blog de Adolfo Cordova, Linternas y bosques, del cual soy fan porque se nota que está hecho con mucho conocimiento y pasión desatada.
|
Blog personal sobre LIJ, álbumes ilustrados, experiencias lectoras y experimentos con las palabras.
domingo, 14 de febrero de 2016
Fin'amor
sábado, 6 de febrero de 2016
Te mando (poema deconstruido)
Hace tiempo que no enlazo en el blog nada de Luis Pescetti y, en el Mes del Amor, qué menos. Lo subo con anticipación para que podáis poner en práctica su propuesta, incluida en Unidos contra Drácula (Editorial Alfaguara, 2013) y aquí comentada por el propio autor. Me encanta este tipo. Capaz que, en una de ésas, le mando mi versión del poema a él.
lunes, 1 de febrero de 2016
El mes del amor
Estos días, estas semanas, escribo mucho sobre cuentos pero no en el blog, sino en el trabajo final de mi formación en Cuentoterapia. Me lo paso bien y siento que aprendo mucho. También descubro que he aprendido aún más de lo que creía a lo largo de estos tres años. Pero me da pena tener este espacio un poco abandonado, como un desván a merced de los ratones. Echo de menos pasar por aquí y compartir algo con vosotros. Hoy se me ha ocurrido esto, una cosa rapidita, porque empieza febrero y pronto será San Valentín, ese mártir que tiene más de diablo que de santo.
![]() |
| "I can't belive, I found you" , ilustración de Sophie Blackall para su proyecto Missed Connections
LA MUJER PERFECTA
Nasrudín conversaba con un amigo.
- Entonces, ¿nunca pensaste en casarte?
- Sí pensé -respondió Nasrudin. -En mi juventud, resolví buscar a la mujer perfecta. Crucé el desierto, llegué a Damasco, y conocí una mujer muy espiritual y linda; pero ella no sabía nada de las cosas de este mundo.
Continué viajando, y fui a Isfahan; allí encontré una mujer que conocía el reino de la materia y el del espíritu, pero no era bonita.
Entonces resolví ir hasta El Cairo, donde cené en la casa de una moza bonita, religiosa, y conocedora de la realidad material.
- ¿Y por qué no te casaste con ella?
- ¡Ah, compañero mío! Lamentablemente ella también quería un hombre perfecto.
( Extraído de E. Rodríguez Abad y B. Prieto, Te cuento para que cuentes. Animación a la lectura y conocimiento de la narrativa oral, Los Libros de la CATARATA, 2007, (pág. 115).
|
domingo, 10 de enero de 2016
El bosque en el que puede haber de todo
![]() |
| Little Red Riding Hood - Ilustración de Kiri Leonard
Mira: a punto estás de penetrar en el bosque.
Vas a dejar la casa blanca de la cima,
tan plácida, tan llena de música y sosiego,
y ahí te espera el bosque impenetrable.
Irremediablemente deberás cruzarlo:
el bosque que desciende por ladera escabrosa,
el bosque en que no hay nadie
y el bosque en el que puede haber de todo,
el bosque de humedades venenosas,
morada de lo negro
y de una luz que enturbia la mirada,
Entra en él con cuidado y sal sin prisas,
mas nunca se te ocurra abandonar la senda
que desciende y desciende y desciende.
Mira mucho hacia arriba y no te olvides
de que este tiempo nuestro va pasando
como la hoz por el trigo.
Allá arriba, en las ramas,
no hay luces que te cieguen si es de día.
Y si fuese de noche,
la negrura más honda la sierran faros ciertos.
Todo lo que está arriba guía siempre.
Mira, te espera el bosque impenetrable.
Recuerda que la senda que lo cruza
la senda como río que te lleva
debe ser dulce cauce y no boa untuosa
que repta y extravía en la maraña.
Que te guíe la música que dejas
la música que es número y medida
y que más alta música te saque
al fin, tras dura prueba a mar de luz.
Los silencios de fuego, Tusquets Editores, 1992
|
miércoles, 6 de enero de 2016
El regalo
¡Menos mal!...Ya pensaba que se habían olvidado de mí. Como vienen de tan lejos y como, a veces, pido cosas tan raras que no me alcanzan las palabras para definirlas con exactitud, no las tenía todas conmigo. Pero, no. No han fallado. Como siempre - bizarros, majos y muy magos, ellos- han acertado de pleno.
martes, 29 de diciembre de 2015
Cuentos para cuando dejes de fumar
![]() |
| Ilustración de Mariona Cabassa para Los caminos de los árboles |
Este final de año estoy intentando dejar de fumar. A la vez, estoy intentando no engordar y concentrarme en escribir la memoria de mi formación en Cuentoterapia. Es mucho intentar, lo sé, pero allá vamos. La mayor parte del tiempo, no soy muy capaz de escribir. Siempre estoy por ahí; en una caminata furiosa, o bailando, o admirando belenes napolitanos o haciendo punto o pilates o lo que sea. A los fumadores que consideren que su vida es monótona y aburrida, yo les recomendaria que dejen de fumar. Todo lo que probarán, pensarán y sentirán a partir del momento en que tomen la decisión y se pongan a ello hará que sus días sean interesantes. Garantizado. Esto es intenso. Hay trampas y demonios que susurran los peores pensamientos y también determinación, recursos desconocidos y aliados que nos salen al paso. Es una aventura en toda regla.
![]() |
| Ilustración de Lucy Campbell |
Y, en este desafío, os
cuento que hay varias lecturas que me están viniendo muy bien.
Clarissa Pínkola y su celebérrimo Mujeres que corren con los lobos, en primer lugar. Profundizaré en ello si algún día
vuelvo a ser capaz de profundizar en algo. De momento, puedo
adelantar que, además de la versión de Las zapatillas rojas incluida en el libro, El oso de la luna creciente y el
minucioso análisis de esta narración hecho por la autora son una
guía muy buena para lidiar con los nervios y los accesos de rabia.
También Los caminos de los árboles (Ediciones La Fragatina, 2011) de Pep Bruno (au.) y Mariona Cabassa (ilutr.). Me lo compré en un
arrebato porque las ilustraciones son preciosas y el texto era justo lo que mi mente pedía en un
momento de vacilación. ¿Qué se necesita para trepar a un árbol?
¿Ser muy grande? ¿Ser muy fuerte? ¡Noooo! Cada árbol es un mundo,
a cada reto sus dificultades, pero algo que suele funcionar es...
No, no lo digo . Así podréis descubrirlo vosotros mismos, en el cuento y en la vida. Es una cosa que tiene que ver con empaparse, con
entrar de verdad en la experiencia, pero sin forzar el progreso. Todo
lleva su tiempo.
Además, en mi peregrinar por las librerías (si siguiera fumando, peregrinaría menos y me perdería estos hallazgos), he encontrado un método para dejar de fumar bastante original. Lo explican Esteve Pujol, Rafael Bisquerra y Carles Arbat (Ilutr.) en El gran libro de las emociones (Editorial Parramón, 2015). Consiste en reírse mucho. Tengo que probarlo.
Además, en mi peregrinar por las librerías (si siguiera fumando, peregrinaría menos y me perdería estos hallazgos), he encontrado un método para dejar de fumar bastante original. Lo explican Esteve Pujol, Rafael Bisquerra y Carles Arbat (Ilutr.) en El gran libro de las emociones (Editorial Parramón, 2015). Consiste en reírse mucho. Tengo que probarlo.
Finalmente,
Los secretos del abuelo sapo (Editorial Norma, 1997) de Keiko Kasza es otro otro relato
de nieto y abuelo que contiene algunas claves muy útiles para
enfrentarse a nuestro monstruo del momento. Ya sé que, de entrada,
parece muy infantil para algo tan adulto como dejar de fumar, pero es
que las dificultades que tenemos para lograrlo vienen de muy lejos
(de hecho, a veces se me ocurre que es bastante parecido a dejar de
ser un lactante). Y, además, lo que sirve para burlar a un bicho malo,
sirve para todos. Aquí os lo dejo en video:
Seguro que hay más cuentos apropiados para este trance. Os mantendré informados de lo que descubra y, por supuesto, agradezco vuestras aportaciones. Sería estupendo hacer entre todos una antología de cuentos para lograr dejar el tabaco y, en general, los hábitos y las rutinas que ya no queremos. Como se suele decir, lo bueno de los retos difíciles es que no son imposibles; hay que encontrar el camino que nos permita seguir avanzando y confiar en que lo conseguiremos. ¡Feliz año nuevo a todos!.
lunes, 21 de diciembre de 2015
Solsticio de invierno
Aquí os dejo un poema y una canción para hoy, con el deseo de que no se apague nuestra luz por muy larga, fría y oscura que se presente la noche.
![]() |
"Firefly Night", ilustración de Taeeun Yoo.
A las cinco de la tarde
Cuando el resplandor se queda sin brillo Y el jardín se sumerge en el último hervor dorado del día Oigo el grupo bullicioso de niños Que salen a cazar luciérnagas. Corriendo sobre el pasto Se dispersan entre los arbustos, Gritan su excitación, palpan su deslumbre Se arma un círculo alrededor de la pequeña Que muestra la encendida cuenca de sus manos Titilando. Antiguo oficio humano Este de querer apagar la luz. ¿Te acordás de la última vez que creímos poder iluminar la noche? El tiempo nos ha vaciado de fulgor. Pero la oscuridad Sigue poblada de luciérnagas. |
Suscribirse a:
Entradas (Atom)





